Cuidados




El dueño de un cocker debe disponer  de cierto saber en materia de arreglo.
Es muy importante cepillar y lavar regularmente su pelo si queremos mantenerlo sedoso, liso, fuera de nudos, limpio, y brillante. Cepillos duros y un peine metálico son de gran ayuda.
Un baño demasiado frecuente provoca un drástico descenso de la capa de grasa de protección, modifica el pH de la epidermis y puede provocar caspa y prurito.
El cachorro pasa del pelo corto y brillante de los primeros meses a un pelo progresivamente largo y mate, se trata de pelo muerto que debe eliminarse para dar paso al pelo en fase de crecimiento: sedoso, brillante, y liso; para ello es necesario actuar en profundidad con el peine de púas estrechas capaces de retener el pelo en vías de sustitución, ahora de aspecto lanoso y menos sólido en el folículo. A medida que se actúa con el peine éste se deslizará cada vez con mayor facilidad, y el manto aparecerá cada vez más brillante y adherido al cuerpo.
Hasta ahora hemos hablado del cuidado ordinario, que debe ir seguido del acicalado propiamente dicho.
Con el término de stripping se indica la forma de eliminar el pelo del folículo con los dedos (pulgar e índice), si es necesario llevando dedales de goma. No es una tortura porque se áctua en pelo muerto, fácil de eliminar en sesiones breves.
Para esta operación de stripping o también llamado trimming actualmente se utiliza los llamados cuchillos de trimming.
Debemos eliminar el pelo del interior de las orejas, ya que pueden padecer otitis debido a una mala aireación por exceso de pelo.
El pelo de la parte de encima del cráneo también debe ser retirado sino se forma un tupé completamente atípico.

Algunos largos pelos que aparecen en los laterales de la cabeza y en la mandíbula inferior deben ser quitados también.
Debe retirarse el pelo de al menos el primer cuarto de la parte externa de la oreja empezando desde su insercción con la cabeza.

En la garganta debe ser retirado el pelo hasta llegar al esternón, dejando un cuello totalmente libre de pelo largo y también un cuello estilizado.
A lo largo de los laterales del cuerpo se debe eliminar todo el pelo muerto que exista.
No debemos dejar de cortarle con las tijeras los pelos largos de entre los dedos y las almohadillas, redondeando tanto los pies delanteros como traseros. Sin duda las uñas deber cortarse regularmente.
Las tijeras también pueden utilizarse para el interior de las orejas; la cola que debe aparecer sin pelos largos, ni mechones; y alrededor del ano que debe aparecer lo más corto posible.


Si nuestra perra va a ser mamá conviene realizar una preparación del pelo antes del parto, con tal de que ella y sus cachorros estén lo más cómodos posibles y con las mayores condiciones higiénicas. Para ello dejaremos limpias de pelo los mamas y toda la zona que rodea la vulva. De esta forma facilitaremos el parto y la lactancia.

 



Ante la imposibilidad de tratar correctamente el manto de su cocker, es preferible utilizar la esquiladora que transformar a su digno amigo en un desaliñado perro no identificable, con una peluca en la cabeza, calzones anchos, barba y bigotes de bufón. Lo que desconcierta es la constatación de que un mechón en la cabeza con raya en medio y pantuflas en los pies representa una decisión del propietario que encuentra graciosas y divertidas esta condiciones y a menudo es reacio a dejar que la raza escogida por él, el cocker, aparezca como tal y sea claramente reconocible.


 


El principal punto flaco de los cockers son sus preciosas orejas largas, dispuestas a recoger las espigas de las diferentes gramíneas de nuestros campos, sobre todo en las estaciones de primavera y verano, época en la que debemos prestar una mayor atención y cuidado en nuestros paseos campestres. Estas espigas pueden llegar a adentrarse hasta el oído interno del animal y producir serias heridas e infecciones, hasta el punto que si no se trata a tiempo correctamente puede llegar a dejar sordo a nuestro perro. Hay que visitar al veterinario ante la primera sospecha.
Al igual que el resto de las razas de oreja caída también pueden llegar a sufrir otitis por la humedad y la falta de ventilación en el pabellón auditivo. Atención a nuestro perro cuando lo veamos sacudir la cabeza o se arrasque excesivamente en esta región.

Debemos evitar el pelo largo entre los dedos ya que pueden retener elementos extraños que le provocamos heridas difíciles de curar.

La gran densidad de pelo que presenta esta raza supone también una gran atracción para todo tipo de parásitos externos, por lo que hay que controlar a éstos para que no transmitan enfermedades infecto-contagiosas a nuestro perro.

Aunque esta raza no presenta gran cantidad de enfermedades genéticas debido a la calidad de cría que se alcanza en nuestro país,  debemos de ser vigilantes con las enfermedades de transmisión genética como la displasia de cadera, las catarratas que pueden llegar a producir ceguera; también hay que prestar atención a párpados demasiado sueltos y por tanto conjuntivitis permanente.

Los cockers son perros propensos a la gordura debido a su insaciable apetito y falta de acción en su vida cotidiana. Por ello es necesario ajustarle bien sus regímenes de comidas, y animarles a que hagan diariamente el suficiente ejercicio, pues a pesar de ser un gran perro deportista, con el tiempo y la comodidad se llega a hacer algo vaguetes, sobre todo si son de los que viven en un piso.


Este apetito puede llevarlo a comer todo lo que se encuentra en el campo en sus paseos diarios lo que puede provocar una intoxicación por envenenamiento, por lo que hay que estar muy atento en sus paseos y corregir la tendencia a coger el alimento del suelo.

Aparte de lo expuesto con desparasitaciones internas periódicas, y un periodo de vacunación completo, podemos disfrutar de esta gran raza durante muchos años.

 

Menu